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Piel en invierno

Como mujeres sabemos lo importante que es cuidar de nuestra piel en los meses más fríos del año, porque las bajas temperaturas, los cambios bruscos de estación y la contaminación traen malas consecuencias para nuestro cutis, principalmente en mujeres que tengan la piel sensible.  

A continuación, les traemos una guía con los cuidados fundamentales para sobrevivir al frío.

Ya sabemos que la piel es uno de los órganos más sensibles del ser humano, y de más está decir que los labios son los primeros en sufrir las consecuencias de las bajas temperaturas.

 

Para prevenir su deshidratación, se recomienda aplicar un bálsamo labial hidratante todos los días, cuantas veces sean necesarias para mantenerlos hidratados.

Durante el invierno, hay que cuidar la hidratación en todo nuestro cuerpo, no solamente en los labios. Las manos y la cara son las partes que más tiempo están expuestas al frío y, por lo tanto, más sufren. 

En invierno no solo tenemos que cuidarnos del frío, sino que también del sol. Acostumbradas a cuidarnos la piel durante el verano, normalmente nos olvidamos de la importancia de seguir protegiéndola de la manera debida también en el invierno. Es fundamental usar protector solar los 365 días del año, 

 

El agua caliente también resulta ser un arma de doble filo: cuando la temperatura está extremadamente alta, el tacto con la piel puede resultar dañino, causando quemaduras de grado uno. A priori, la piel puede volverse roja e irritarse, además de ser perjudicial para la circulación sanguínea. 

El calor en exceso también aplica para la temperatura del ambiente donde uno se encuentra. Hay que evitar sufrir cambios bruscos de temperaturas ya que esto no solo afecta a nuestra piel, sino que también a nuestra salud respiratoria y cardiovascular. 

Continuamos con el cuidado de nuestro rostro, que nos exige una rutina de lavar nuestra cara dos veces al día: por la mañana y por la noche. Los expertos recomiendan en usar un jabón dermatológico, ya que se caracteriza por ser suave, neutro y no abusivo. 

La ropa es otro elemento a tener en cuenta si queremos cuidar de nuestra piel en invierno, ya que el frío nos incentiva a abrigarnos, y podemos caer en prendas que no permitan transpirar a nuestra piel. 

Por último, es fundamental mantener siempre una nutrición acorde a nuestras necesidades y con una dieta que incluye alimentos que contengan vitaminas A y C, ya que se destacan por mantener a nuestra piel protegida y con un aspecto radiante.